Seguridad pública

El plan de 5 puntos de Jessica González-Rojas para unas comunidades seguras

Todas las familias merecen sentirse seguras. Ya sea al volver a casa desde el metro, al llevar a sus hijos al colegio, al ir en bicicleta o al disfrutar de un parque del barrio, la verdadera seguridad pública va más allá de la simple respuesta a las emergencias; se trata de crear comunidades en las que las personas puedan prosperar. Eso significa invertir en prevención, en servicios de salud mental, en calles seguras, en oportunidades para los jóvenes y en los recursos que ayudan a los barrios a prosperar. Como su senadora estatal, Jessica González-Rojas trabajará para construir comunidades más seguras, saludables y fuertes para todos.

1. Invertir en infraestructuras de seguridad

Los barrios seguros comienzan con calles seguras. Jessica González-Rojas luchará por un mejor alumbrado público, cruces más seguros, carriles bici protegidos, medidas de pacificación del tráfico, mejoras para los peatones y rediseños de las vías que reduzcan los accidentes y salven vidas. Dará prioridad a las inversiones que aumenten la seguridad de los niños que van andando al colegio, de las personas mayores que cruzan calles con mucho tráfico, de los ciclistas que se desplazan al trabajo y de las familias que se mueven por sus barrios. Esto es especialmente importante en corredores oscuros, como el que se encuentra bajo la línea 7 del metro a lo largo de la avenida Roosevelt. González-Rojas también abogará por la reorganización de los límites de las comisarías de la policía de Nueva York a lo largo de la avenida Roosevelt, de modo que el corredor quede dentro de la jurisdicción de una sola comisaría, mejorando así la coordinación, la rendición de cuentas y la capacidad de respuesta ante las preocupaciones relacionadas con la seguridad pública y la calidad de vida. La seguridad pública significa crear espacios públicos en los que todo el mundo pueda moverse con seguridad y confianza.

2. Ampliar la respuesta ante las crisis de salud mental

Demasiados problemas de seguridad pública tienen su origen en enfermedades mentales no tratadas y en el abuso de sustancias. Jessica González-Rojas ampliará los equipos móviles de intervención en crisis, las viviendas de apoyo y los programas de tratamiento comunitarios para que las personas puedan recibir ayuda antes de llegar a una situación de crisis. La seguridad pública y la salud pública deben ir de la mano.

3. Invertir en oportunidades para los jóvenes y en la prevención

La mejor estrategia para prevenir la delincuencia es crear oportunidades. Jessica González-Rojas impulsará programas extraescolares para todos, trabajos de verano para estudiantes, programas de mentoría para jóvenes e iniciativas de prevención de la violencia que mantengan a los jóvenes comprometidos, apoyados y encaminados hacia el éxito. Todos los jóvenes merecen oportunidades, no obstáculos.

4. Las calles limpias son calles seguras

La seguridad pública empieza por unos barrios limpios y bien cuidados. Con demasiada frecuencia, los residentes de Jackson Heights, East Elmhurst, Elmhurst, LeFrak City y Corona se enfrentan a papeleras desbordadas, vertidos ilegales, plagas de roedores, excrementos de palomas y espacios públicos descuidados que merman la calidad de vida y hacen que las comunidades se sientan menos seguras. Jessica González-Rojas luchará por mejorar los servicios de saneamiento, aumentar la frecuencia de la recogida de basura, ampliar el servicio de papeleras y aplicar medidas específicas contra los vertidos ilegales. Jessica González-Rojas trabajará con sus colegas del gobierno municipal para que esto sea una prioridad. 

5. Crear barrios más seguros mediante comunidades más sólidas

Para que las comunidades sean seguras se necesita algo más que la presencia policial. Jessica González-Rojas luchará por viviendas asequibles, la protección de los inquilinos, empleos bien remunerados, una asistencia sanitaria accesible y el apoyo a las pequeñas empresas. Cuando las familias gozan de estabilidad y los barrios cuentan con recursos, las comunidades se vuelven más fuertes y seguras para todos.

La seguridad pública no consiste solo en responder ante la delincuencia, sino también en prevenirla. Al invertir en las personas, apoyar servicios eficaces de salud mental, mejorar nuestras infraestructuras y fortalecer nuestros barrios, podemos construir comunidades en las que todas las familias se sientan seguras, respaldadas y capaces de prosperar.